lunes, 26 de marzo de 2012

Signo de Universalidad...


[...] había unos griegos que se acercaron a Felipe, el de Betsaida de Galilea, y le dijeron: "Señor, queremos ver a Jesús". Esta es una de las citas con las que iniciaba el Evangelio en el quinto domingo de Cuaresma.
Estas palabras que nos anuncia Juan son de importancia, pues los helénicos que están dentro de Palestina no son de la muchedumbre, son de la clase acomodada, de la élite de la época. Ellos, quieren que les presenten a Jesús, a ese hombre que está causando revuelo en aquellos poblados.
Los griegos hombres de razón, de discurso son los que van en busca de Jesús; ellos se acercan a Felipe quien va con Ándres para decirle lo que está pasando, y éste a su vez va con Jesús quien dicta un discurso para dar respuesta a la visita de estos hombres.
La situación es importante, dado que aún no siendo seguidores de Jesús quieren descubrir por sí mimos qué es lo que hay en este hombre que tiene tantos adeptos; el mensaje, el testimonio, la vida de éste les causa intriga. Tal vez, quieren argumentar y contra argumentar la postura de ellos con Jesús, sin embargo, sólo "quieren verle".
Aquí encontramos el signo de la universalidad del mensaje del Jesús Histórico, quien no sólo ha venido por los de su pueblo sino por los que no son de su rebaño. Los matices de transcofecionalidad que se dan en la época son de suma importancia, ya que ahora nos encontramos ante una situación muy similar; el hombre y la mujer contemporáneos preguntan, van al hecho mismo, aplican juicios de valor, se consumen por conocer a quienes están haciendo cambios sociales, políticos, culturales; desean estar cerca de aquellas personas que están cambiando las conciencias y que no sólo están actuando como los grandes jefes de la política, de la religión o de la cultura mirando desde arriba. Los griegos son esa imagen de quienes no sólo se quedan con la borregada sino que nos abren los ojos para que veamos, escuchemos, vayamos a "ver". Los griegos, representan a los extraños de la época; hombres y mujeres que necesitan de una mirada, de una palabra de aliento que les anuncie la esperanza para sus corozanes. Aunque ellos no son monoteístas tienden a una persona que ha manifestado a un sólo Dios, su Padre, quien lo glorificará.
Siendo extrajeros, extraños podemos escuchar a quienes traen noticia de esperanza, no sólo quienes pertencen a un grupo pueden tener acceso al mensaje. Seamos como los griegos que se acercaron a Felipe para ver a quien trae esperanza y descubramos que todos en este mundo podemos contribuir para el cambios social, tenemos que abrir nuestra mente y nuestro corazón a las propuestas de quienes nos abonan signos de paz y esperanza en este contexto de oscuridad y pesadumbre.

lunes, 1 de agosto de 2011

Japa Mala (Rosario tibetano)


Es común ver cómo en algunas tiendas o puestos en los tianguis culturales encontramos símbolos sagrados de otras religiones. Algunos de esos artículos sólo son para algunos un mero accesorio y no saben de dónde proviene o cuál es el uso principal de dicho artículo.
Caso es el de los Japa Mala o comunmente llamado Rosario tibetano. Hace unos días y sólo por curiosidad me acerqué a un puesto de un tianguis cultural donde había un puesto dedicado a la venta de Japa Mala, es curiso saber que las personas que estaban vendiendo sólo decían: Es un Rosario tibetano, haces un "mantram" y lo repites y lo vuelves a repetir. Su función es llevarte a lo que quieres. Vaya respuesta. Por eso ahora dejamos en esta entrega un poco de lo que es el Japa Mala. Así cuando quieras adquirir uno, ya sabes qué es, para qué es y cuál es su función dentro del budistmo.
Un Japa Mala tiene 108 cuentas con una extra que va en medio.que termina con una cuenta alargada (que representa el Monte Meru o Morada de los Dioses). Esta cuenta alargada nunca debe ser pasada por los dedos pues sería atravesar el lugar de residencia de los Dioses, un lugar Sagrado. Luego, para volver a dar una nueva vuelta al mala, se debe girar y volver hacia atrás.

Las esferas pueden ir talladas con los 108 nombres que tiene Dios. Se fabrica, principalmente, con madera de Tulasi, pero puede ser de otra clase de madera o de plástico. Llevan un nudo entre cada cuenta, y luego las primeras ocho se separan atando un hilo entre la octava y novena cuentas.

El mala también es usado en la tradición budista, especialmente en las escuelas tibetanas, en las que la recitación de mantras juega un rol primordial.

En la japa de Tulasi se empieza por la cuenta más grande (1) y se termina una ronda por la más pequeña (108). La siguiente ronda se empieza con la cuenta con que se terminó (108), siempre sin saltarse la cuenta central, ida y vuelta sucesivamente.

La japa se toma en la mano derecha con los dedos medio y pulgar, con cada cuenta se canta el maha-mantra completo, Hare Krsna, Hare Krsna, Krsna Krsna, Hare Hare, Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare. Cada cuenta se mueve con estos dos dedos mientras se canta, como si se frotara.
Significado simbólico de los dedos:“Antes que nada deben conocer el simbolismo de los dedos. El dedo pulgar representa a Brahma (Dios), el Eterno Absoluto, el Principio inmanente. El dedo índice, que señala a esto y aquello, ustedes y el otro, es el individuo, que se siente separado y distinto. Cuando estos dos se unen en la punta, sostenidos en esta posición, es el gesto de la sabiduría o Jñana Mudra, pues la sabiduría consiste en que el individuo se vuelva uno con Dios, la fusión de aquello que sentía haber emergido. Los tres dedos (medio, anular y meñique) representan a la naturaleza, el mundo objetivo, que es negado cuando se efectúa la fusión. Son las tres características de la naturaleza o gunas, el sátvico (pureza), el rajásico (pasión) y el tamásico (inercia), que con su interacción crean el mundo fenoménico”

Citas de cartas [editar]Citas de cartas de Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada de cómo cantar japa:

“Al cantar japa se puede hacer en voz baja o alta, está bien. No existe la restricción de que deba cantarse en silencio. Lo importante es que se debe cantar atentamente, escuchando la vibración sonora muy claramente.”-Carta 8/3/69.

“La japa se debe cantar temprano en la mañana con completa concentración, de preferencia durante las horas de Brahma-muhurta [aprox. hora y media antes del amanecer]. Concéntrese por completo en la vibración sonora del mantra, pronunciando cada nombre claramente..”-Carta 6/1/72.
Japa significa “repetición” y mala significa “círculo”. En síntesis, japa mala es la repetición del nombre en círculos. El mala nos enseña qué es la unidad, ya que sus 108 cuentas están unidas a través de un hilo.

Significado de los números (numerología)

El japa mala posee 108 cuentas, porque la suma lineal del número 108 da como resultado el número 9. El 9 es un número sagrado y representa la perfección; es el número indestructible e inmutable; esto debido a que cualquier número multiplicado por 9, al sumar, el resultado es 9.

El 108 también tiene otro significado:

el 1 representa a Dios y no tiene ningún semejante; el 0 representa que no hay diferencia entre Dios; representa el ser cósmico o macrocósmico; el 8 es el resultante de la suma de 5 más 3, representando al ser microcósmico; el 5 representa los elementos, y el 3 representa las funciones que cumple el manas o la mente (Ahankara – Chitta – Buddhi).
Algunos términos importantes :Ahankara: representa el ego, la percepción de uno mismo, la personalidad del ser.

Chitta: representa la conciencia y el material de la conciencia que registra la mente.

Buddhi: representa la inteligencia, con la cual podemos elegir y discernir.

También se usan 108 cuentas, por la multiplicación de 12 por 9, ya que el 12 es el número de Adityas (los descendientes de Aditi). El 12 representa entonces las formas de los hijos de Aditi, los cuales iluminan y de esa forma revelan el mundo objetivo.
Aditi: Es la madre de todos los dioses, es la personificación de la Naturaleza o Ser Universal que lo contiene todo.
El 108 representa, entonces, “que Dios no tiene diferencias con el ser“; no hay diferencias entre el Universo y nuestro propio universo.
Son 108 los nombres que posee Dios, también son 108 los Upanishad (análisis de las escrituras sánscritas o veda, que significa “sabiduría”. En el lenguaje de los dioses asiak y oxximo, significa que es revelada a los hombres

Desde el silencio.


Es en el silencio, en el estado de no-mente donde se halla la claridad de la armonía de la existencia. Es el silencio la piedra angular de la existencia, así como el silencio antes de ser murmullo, susurro, palabra en la elaboración del pensamiento es sólo un eco de lo infinito.
Somos infinitos cuando somos silencio. En el estado de no-mente sólo somos; nos mostramos como cuando estábamos en el vientre materno, sólo en ese estado podemos tener contacto directo con nosotros mismos. Haciendo y siendo silencio nos damos cuenta que todos los fenómenos que aprehendemos con los sentidos son sólo una ilusión para nuestro estado más puro el SER trascendente e infinito. Aquí no hay tiempo, somos eternidad. Dejamos de aprehender sensitivamente y somos uno, sólo uno. Nuestra disgregación de existentes arrojados al mundo se unifica, se armoniza con el universo. Se vive en una alegría en el gozo de la danza con la existencia, que no está disuelta como la vivimos de cotidiano, ella es una. Y este ser una se debe a que la existencia sólo es, y siendo se vive en silencio. Ella, (la existencia) fluye con lo que hay. Los árboles, los ríos, las aves, las rocas, sólo son. Viven y danzan en su existencia disfrutando al máximo su ser silencio estando en donde tienen que estar, sin prisas por dar fruto, por volar, por entonar su canto, sólo está la existencia.
La existencia necesita del silencio para mostrar la riqueza de la armonía universal, para dar a conocer la grandeza de lo Uno, de lo Eterno, de lo atemporal, de Dios. Somos silencio encarnado, sólo basta que encarnemos el silencio desde nuestra existencia.
La unificación con nosotros mismos no está en las grandes escuelas de espiritualidad, éstas sólo nos dan el método, la posibilidad de saber que podemos llegar a nuestro estado natural. Ir al silencio es una necesidad primaria como es comer, dormir, asearnos, etc., es la más primaria de las necesidad pues ahí podemos encontrar el sentido a nuestro estar en el mundo.
Así como el universo nos da la armonía de la música, también nos da el sonido del silencio para que seamos presencia en nosotros mismos.

viernes, 29 de julio de 2011

... un obispo para Guadalajara II


… un obispo para Guadalajara.
Segunda parte.

El próximo pastor de esta región tendrá que entender que la influencia de la religión es muy importante dentro de la gestión pública y que México es un estado laico; el actual Obispo de la Ciudad pues nos salió un tanto político. Ya iba, ya venía en dimes y diretes en cuestiones de derecho que sólo competen al H. Ayuntamiento. Así que el nuevo obispo tendrá que dar su opinión desde el Derecho Canónico, desde la Doctrina de la Iglesia y no andar de lavadero en lavadero. Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios. Eso sí, ellos pueden meterse en lo que quieran, pero cuántos se pueden meter ad intra de la Administración de la Iglesia. Ah, qué caray…
En ocasiones hacemos mofa de las personas de otros credos no romanos que van casa por casa predicando la Palabra del Señor, y entre esas predicas llevando adeptos a su congregación religiosa, eso es bueno, su luchita hace. A quienes profesan la Teología Romana pues luego como que les apena hablar de las cosas de Dios, para eso está el catecismo, la doctrina, la misa, la homilía, los encuentros y todas esas cosas llamadas beaterías; desgraciadamente se nos ha educado desde ya muchos añitos en que el pueblo acuda a las iglesias a buscar la ayuda espiritual necesaria. A lo mucho y eso pasaba en mis tiempo, las señoras iban por las calles tocando una campanita que anunciaba la hora de la doctrina, qué tiempos. Bueno, no me desviaré del tema. Lo interesante con el nuevo Siervo sería que un día cualquiera tocaran a nuestra puerta y el Señor Obispo se presentara, (eso sí, que las visitas fueran espontáneas, sin que sea llevado a las casas de las comadres de los párrocos, de los amigos de los amigos del sacristán) sin saber si el hogar que visita es cristiano-romano o de otro credo religioso. Sería un acto de pastor muy humilde, dar a conocer el mensaje como lo que es: un Siervo, un Pastor de la Iglesia, para la Iglesia; y ya que no se da opción de elección al pueblo sino por inspiración divina al Papa, pues mínimo que venga y nos visite. Yo hasta ahora sólo recuerdo al actual Obispo con un montón de guarda espaladas, y de vez en vez dando una sonrisa… En verdad pidamos para que sea un obispo del pueblo de Dios para el pueblo de Dios, y no solamente uno más que esté en cátedra.

En verdad que en este tiempo de crisis se necesitan hombres en proceso de humanización, para que puedan ayudar a humanizar a la grey que les encomiendan en su proceso social, eclesial y personal. No se requiere un súper hombre, sino un Siervo en la extensión de la palabra, creo que si un Samuel Ruíz, un Raúl Vera entre otros han podido entrar de lleno a la problemática social desde su ser príncipes de la Iglesia y tener una conversión a siervos para el pueblo la sociedad de Guadalajara necesita uno de esos hombres sin temor al cambio y al encuentro los problemas sociales, pero sí con amor para poder abrazar desde la persona de Cristo a los hermanos.
Podría seguir escribiendo, pero mejor aquí callo y detengo mis líneas. Sólo elevo una plegaria para que el nuevo obispo haga expandir el Reino desde la propuesta de Cristo y no desde los intereses Institucionales.

jueves, 28 de julio de 2011

... un obispo para Guadalajara



Desde hace unos días se ha levantado con fuerza la noticia de que el actual Cardenal, el Obispo Juan Sandoval Iñiguez deja el cargo como administrador de la diócesis. Esto ha mostrado cierta tristeza en algunos, alegría y bromas entre otros.
Leía en una nota de terra.com que Don Juan Sandoval recibiría un homenaje en el teatro Degollado por su labor dentro de la sociedad tapia, además de ser uno de los líderes espirituales más importantes del país.
Mis preguntas salen de mis casillas sarcásticas y ácidas como algunas personas las adjetivan en ocasiones, ahora me remito a hacer sólo algunas que me parecen sensatas y van acorde al tema que ahora está en boca de algunos y en alegría de otros.
¿En qué momento se ha mostrado el actual Obispo de la Arquidiócesis como un líder espiritual, en dónde puedo adquirir la obra espiritual de este insigne hijo de la Iglesia de Roma? ¿Cuál es su aporte a la espiritualidad como Obispo de la Iglesia de Roma asentada en el Occidente del País? ¿Su doctrina espiritual tiene qué ver con el martirio, con la inclusión, con la solidaridad, con la paz, con la democracia, con la sencillez y rectitud de corazón? Bueno, quienes tengan el dato les pido me lo proporcionen para salir de mi ignorancia, pues ya saben, que la ignorancia nunca es poca. Y ahora sí que no sé para dónde darle en esto de que es líder espiritual; tal vez estoy mal entendiendo el término, pero la Madre Teresa de Calcuta fue uno de los líderes espirituales del siglo XIX y tiene toda una doctrina. El beato Juan Pablo II tiene un fundamento en el Carmelo Sanjuanista, además nos ha dejado un legado de su espiritualidad en las encíclicas, en los libros y en otros documentos. Eso es ser líder espiritual, bueno es parte no de ser líder espiritual sino de actuar desde el Espíritu, que estos personajes que acabo de mencionar tenías sus roces con algunas personas, pero eran queridos y respetados por muchos más tanto cristianos romanos, como de otras confesiones no cristianas.
¿En qué momento el actual Obispo de la Arquidiócesis ha tenido un encuentro con los líderes, administradores, pastores de otras confesiones en estas tierras? Bueno, si lo ha tenido y se me va el dato me dicen por favor.
En la primera epístola de San Pablo a Timoteo se dan las condiciones que ha de cumplir el Obispo y aquí las transcribo de manera directa:
“Es cierta esta afirmación: Si alguno aspira al cargo de epíscopo, desea una noble función. Es, pues, necesario que el epíscopo sea irreprensible, casado una sola vez, sobrio, sensato, educado, hospitalario, apto para enseñar, ni bebedor, ni violento, sino moderado, enemigo de pendencias, desprendido del dinero, gobierne bien su propia casa y mantenga sumisos a sus hijos con toda dignidad; pues si alguno no es capaz de gobernar su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la Iglesia de Dios? Que no sea neófito, no sea que, llevado por la soberbia, caiga en la misma condenación del Diablo. Es necesario también que tenga buena fama entre los de fuera, para que no caiga en descrédito y en las redes del Diablo[…] 1Tm 3,1ss.
Dado el consejo evangélico de la castidad eso de que sea casado dentro de la jerarquía de servidores de la Iglesia de Roma no se da; eso aquí no lo tocaremos. Pablo en la doctrina es claro al dar estas características y creo que nuestro líder espiritual no ha pasado la prueba en algunas de ellas… Es hora de dejar a este siervo del Señor un ratico en paz y decirle gracias por lo que dejó de hacer en bien de la Iglesia, pues esperamos en Cristo que el nuevo Obispo lo haga para la expansión del Reino.
Quien llegue a esta Arquidiócesis tiene un reto enorme, pues Guadalajara ahora es una Ciudad llena de contrastes en la cuestión religiosa y en otras tantas. Sólo basta recordar que en esta ciudad encontramos: cristianos romanos o católicos, Testigos de Jehová, Pentecostales y neo-pentecostales, Adventistas, Mormones, Evangélicos, Luteranos, Anglicanos Judíos, Budistas, Ateos, New Age, Pare de sufrir, entre otros muchos, y sin faltar los cristianos de la Luz del mundo que tienen su centro internacional aquí. Estamos pues, frente a un mundo de creencias que no sólo están dentro de una de las ciudades más católicas y tradicionalistas del país sino frente a distintas cosmovisiones, formas, ritos, ideologías entorno al fenómeno religioso, al encuentro con lo sagrado. ¿Será capaz el nuevo Arzobispo de sostener una mesa de diálogo con líderes religiosos que están dentro de su área pastoral? ¿Es posible que este nuevo siervo de Dios para el Pueblo de Dios de la Iglesia de Guadalajara podrá crear lazos de paz entre la feligresía local sin importar las formas de culto? Esperemos que se atienda de una forma pacífica y armoniosa la convivencia con quienes profesan otros credos, sería un acto de humildad y hermandad que se diera este encuentro. La paz es el camino lo decía Gandhi, ahora es momento de que el nuevo Obispo de Guadalajara sea el pastor que se abra al diálogo, no sólo en jornadas, o en encuentros sino en actitud de corazón, como pastor, que se forme al pueblo en el respeto a las diferentes creencias, ahí empieza un caminito para la paz en estos tiempo de resentimiento hacia la Iglesia.
El nuevo obispo tendrá un reto si no importante si dignificante, el encuentro con la comunidad homosexual, o mejor dicho con los homosexuales que tan ofendidos han sido por el actual cardenal. ¿Para qué esto? ¿Qué tiene que ver con el nuevo Pastor de la Arquidiócesis de Guadalajara? Pues nada más y nada menos que esta bendita Arquidiócesis es una de las que tiene mayor población homosexual; no se trata de que quiera traer métodos para que se quite la homosexualidad, ni que se condene de manera burda como se ha hecho, lo interesante será que se dé formación desde la doctrina cristiana, acompañamiento espiritual, y sobre todo respeto a quienes tenemos una forma de vivir la afectividad, la sexo-genitalidad con personas del mismo sexo. La vida espiritual no es sólo de los heterosexuales, la acción del Espíritu no toca sólo a algunos cuantos, si mal no recuerdo “El Espíritu sopla donde quiere y cuando quiere y en quien quiere” Además el mensaje del Maestro Jesús es hermoso cuando dignifica a las personas, cuando las incluye, cuando se atreva a sentarse a la mesa con publicanos y pecadores. Esperemos que nos dé luces de inclusión, respeto, solidaridad y testimonio de un Cristo que está vivo y que sólo quiere que se le ame como el Padre lo ama a Él.
Continuará….

martes, 12 de octubre de 2010

No qué pienso, sino qué amo



Cuando me quieras conocer, no me preguntes cómo soy, ni qué he hecho, qué quiero hacer, atrévete a conocerme así sin más, siendo lo que soy. No me preguntes en qué pienso, pues los pensamientos son traicioneros y esquivos; pregúntame qué amo y sabrás que hay más allá de lo que ves y de lo que dices que soy. Pregúntame en qué creo y sabrás hacia dónde se vislumbra mi fe, pregúntame cuál mi esperanza y no qué espero, pues puedo esperar algo que nunca llegue. Pregúntame si en algún momento he sentido un instante de amor y sabrás cómo es mi vivir.

viernes, 9 de julio de 2010

Es tiempo de caminar...


Es tiempo de caminar por ese camino de felicidad que en ocasiones me he reusado a andar por miedo. Es tiempo de caminar con lo que soy, con lo que tengo , con cada una de mis capacidades y aptitudes. Soy yo, el caminante. Ése caminante que anda por los caminos de las cuatro estaciones, por los caminos de los ecosistemas de la vida. En ocasiones en la tundra, otros en el desierto, pero siempre caminando con la mirada llena de esperanza, encontrando acompañantes fieles y seguros de su andar. Mis primeros acompañantes, mis padres y mi hermana. Que siempre y a cada momentos han estado ahí, dándome agua para beber, colocando una frazada para que no sienta tan de golpe el frío.
Dentro de este trayecto he encontrado amigos, que más que amigos han pasado a ser mis hermanos; ellos me han hecho crecer y en ocasiones me han hecho ver que ando queriendo caminar por peñascos, en otras ocasiones hemos sido comparsa de primavera.
Soy un caminante que ha encontrado compañía y acompañantes. ¿Qué diferencia hay? La compañía es momentanea, por un pequeño tramo. El acompañante está en todo momento, en presencia, se preocupa, trata de dar lo mejor de sí. Tal es así, que en ocasiones quita la mochila y la carga él, para que se ande más ligero. De estos sólo pocos han estado y están en el camino.
Soy caminante, un viajero. Durante algún tiempo, gracias a la vida he estado de viaje, de aquí para allá. He conocido caminos y veredas, montes y ríos; he tenido que cruzar montañas y desiertos, para llegar a donde se me requiere. Así, he aprendido a saber cuándo es tiempo de partir, soy un caminante que deja su aliento, su sudor, su corazón en cada lugar que visita. Si se cumple aquello de que cuando uno se muere recoje los pasos, creo que tendré que andar mucho aún después de muerto.
Al andar por la vida, he tenido que aprender a cerrar círculos para seguir disfrutando del camino, que de por sí ya es la meta misma. Cada caminante tiene que saber cuándo es el tiempo de no rregresar a aquellos caminos que le impiden conocer los nuevos. Es bueno recordar aquellas andanzas, sin embargo, cuando se vive con la mera ilusión de regresar, el camino que ahora se recorre no se disfruta, el corazón, la mente están volcados en aquel camino que se dejó por que así tenía que ser. Simplemente por que no era para ese camino. La vida me ha enseñado a no apegarme a los caminos, cada uno tiene su tiempo y su espacio; si se quitó una piedra, si se colocó un puente es ventaja para los que han de andar por ahí, sino fue así no era el tiempo y no lo será.
Cada caminante sabe cuando y dónde hacer camino, sabe quién es compañía y quién es acompañante. La compañía como ya se dijo es pasajera y trae consigo la mera superficialidad, sólo nos hace ver lo externo. El acompañante nos ayuda a sabernos necesitados de la existencia como primer acompañante y después de que somos seres necesitados; somos tan tardíos en darnos cuenta de lo que es un acompañante, mejor dicho, de quién es el acompañante que la vida nos ha puesto en el camino.
Durante este camino me he dado cuenta de que el acompañante está, pero que tanto he acompañado a mis acompañantes. ¿He sido mera compañía? ¿He logrado que cada acompañante me viva tal como soy? ¿Me he puesto en su lugar? ¿He permitido que ellos y ellas entren dentro de mi corazón y yo en el de ellos y ellas? Justo en algún camino llegué a la conclusión de que no basta saber quiénes son mis amigos, sino, qué tan amigo soy yo de ellos.
Ser caminante, es celebrar la vida en cada momento. Saber que al caminar la vida nos sorprende con mil y un situaciones nuevas, con nuevos aires que impulsan a crecer y a dejar lo viejo. El acompañante nos invita a vaciar la mochila de aquello que sólo nos cansa; nos exige que la carguemos cuando ve que estamos flajeando en el camino. Nos da libertad, pero nos pide responsabilidad para poder ser auténticos hombres y mujeres de camino.
Regresando al discurso inicial, los caminos por los que he andado me han mostrado que hay que desaprender para aprender, que todo tiene un para qué. Que no sólo es necesario el conocimiento intelectual del cual en ocasiones me he gloriado, sino que hay que expandir y llegar a aceptar cada sentimiento, cada emoción para irme integrando. Empero, hay un conocimiento que me ha hecho ser fuerte y saber que el camino es maravilloso, el amor.
La vida que tengo me ha regalado experiencias muchas. Estas experiencias han ido consolidando mi existencia, y desde este punto he decidido qué caminante soy, aunque esto sólo lo sabré tres días después de mi muerte. Porque quienes lo dirán serán los acompañantes; esta existencia que es acompañante me la he hecho con sudor, lágrimas, angustia, he pasado por aquello que llaman la noche, la náusea. El proyecto existencial no se hace en un momentico, sino el camino. Quien diga que en unos minutos puede hacer un proyecto vital creo que no ha recorrido mucho, pues se necesita salir de sí mismo dentro del andar, asombrarse y ser coherente con lo que en verdad está viviendo en el interior para plasmar con actitudes el proyecto vital.
En el camino no se puede mentir. Si hay momentos de duda por saber qué es lo que hay más delante, esas emociones llegan, desnudan, pero el caminante auténtico sigue, no se detiene y se dice así mismo: es tiempo de caminar. Al caminar, el caminante toma su verdad y anda con ella, pues ésta le ayuda a pisar fuerte, a no resistirce y saberse necesitado de un abrazo, de una sonrisa, de saciar la sed física, emocional, espiritual.
Cuando camino me doy cuenta de la fragilidad que hay en el hombre, pues el camino permite que me reconozca, que acepte que las botas son grandes o chicas, esto ayuda a que siempre esté en mis botas, que siempre vaya con los pies cómodos para caminar con seguridad, firmeza y pasión al camino. Si el camino permite que ande con botas chicas o grandes me ampollaré, dejaré de caminar.
Soy un caminante que intimida con el camino. El camino va conociendo cada paso que doy, cada gota de sudor refleja una emoción, un sentimiento, en pocas palabras me experiementa, es por ello que me hace suyo. De igual manera, al andar cada camino y saber mirar, voy haciendo el camino mío. Intimidamos, él me conoce y yo sé qué platas hay, qué árboles se extienden por sus costados. Cuántos ríos hay que pasar para llegar a ese pueblo donde descansaré un par de horas para seguir la ruta.
Aun siendo íntimos, sabemos que en un momento se bifurcará y se tendrá que elegir hacia donde. Soy un caminante que opta. En el camino siempre hay que optar, cuándo, dónde, para qué. Cuándo comer, descansar, seguir, decir adiós. Dónde colocar la cabeza, dónde gritar y desahogar los enojos. Lo más maravilloso de este camino es saber para qué estoy en él. Es en él mismo donde nos confrontamos, donde surgen las confrontaciones más importantes y determinantes, seguir caminando o tender una chosa y quedarnos ahí.
El camino siempre ha de ser visto bajo la lupa de la novedad, todo es nuevo, cada paso nos enseña lo que hay de nuevo en él y en nosotros. Este camino me ha mostrado la diferencia entre andar por andar o andar con alegría. Cuando he andado por andar el camino mismo me rechaza, me saca de él. Cuando lo he caminado con alegría, me lleva a su más profundo centro donde puedo contemplar con asombro las maravillas que le habitan, desde una simple hoja, hasta los grades montes que le rodean. Desde una hormiguita, hasta las águilas que extienden sus alas en los cielos despejados.
Caminar con alegría me ha conducido a andar el camino con amor, ese amor que se da del todo sin esperar nada. Ese amor que desde él mismo habla y se permite sentir la frialdad y la indiferencia de algunos y sin más los sigue amando.
Soy un caminante, que ha encontrado grandes maestros. Algunos de ellos ya dejaron huella en el camino, otros aún siguen caminando. De aquellos que ya no están físicamente, puedo decir mil cosas, sin embargo ahora sólo les digo, con su legado en mí su presencia sigue. Quienes siguen caminando siguen siendo acompañantes, unos con gratitud en mis memorias, otros están ahí en los momentos indicados para darme luz.
El camino, me ha enseñado a saber que la humildad se aprende en él. Que lo que soy ahora es la construcción de lo que hecho en este tramo que no es grande, ni pequeño, es lo que me ha tocado y he querido recorrer.
Aunque el camino me ha enseñado a soportar el dolor, también ha sido fiel compañero en mis momentos de quebranto, en esos momentos donde he quedado hecho añicos. Él me toma, me sirve de sus ungüentos y me sana las heridas para que siga caminando.
Este gran acompañante que es el camino me ha mostrado que no hay límites para seguir, me ha dado la fuerza para encontrar alimento, para lavar mi cuerpo en sus ríos; siempre ahí, fiel, atesorándome y respaldando mis pasos.
En este camino, no soy un caminante más. Soy el caminante que siempre anda de bien en mejor y de mejor en excelente. Ojalá que algún día alguién me recuerde no como la compañía, sino como el acompañante.
La expericia más trascendente de este caminar es que he hecho convicción de vida Bendecir, Amar y Agradecer cada paso, bajo cada condición atmosférica. Bajo cada sentimiento de triunfo o de derrota. Hoy sólo puedo decir que Bendigo, Amo y Agradezco a quienes son acompañantes en mi camino.
Luz y Bendiciones.